Todos los cables USB-C parecen iguales. Mismo conector, mismo aspecto, misma promesa de “debería funcionar”. Pero conecta un cable barato de 2 € a tu portátil nuevo y descubre que carga a velocidad de tortuga, no transmite vídeo y apenas mueve archivos. El problema no es el…

» Juan Diego Polo | wwwhatsnew.com