La termodinámica tiene mala fama: se enseña como la ciencia de las máquinas de vapor y los pistones. Pero si la estudias en profundidad y te acercas a sus límites, deja de ser ingeniería aburrida para convertirse en pura filosofía. Desde demonios que abren puertas moleculares hasta agujeros negros que se evaporan: un viaje matemático por los límites donde las reglas del universo parecen quebrarse.

» Jose Luis Bernal | aulaquest.com