Imagina que estás en tu cafetería favorita. La primera vez que vas, tienes que explicar tu orden completa: “un café con leche, sin azúcar, por favor”. Pero después de varias visitas, basta con que digas “lo de siempre” y el barista ya sabe lo que quieres. ¿No es genial cuando…

» Juan Diego Polo | wwwhatsnew.com